Salud bucodental en el deporte Clínica dental Madrid

Salimos del confinamiento para entrar en la primavera más corta de nuestra vida y, prácticamente sin darnos cuenta, ya estamos con los pies en verano, la época del año preferida por muchos, presentándose aún más que nunca por el contexto en el que nos encontramos. Nosotros mismos. Esto quiere decir que disfrutamos del buen tiempo y, con el calor, queremos ir a la playa. Y como no, busca la palma para quien pueda. La verdad es esa Con la llegada del verano y en conjunto con temperaturas más suaves que el invierno, salimos a ejercitar más nuestro cuerpo. Y con más ganas aún después de la cuarentena que nos trajo el coronavirus. Como siempre, tenemos que hacer deporte en base a varias consideraciones como nuestra condición física, la edad, lo acostumbrados que estemos a entrenar, etc. Pero, ¿Sabías que la salud bucal también afecta nuestro rendimiento?

Eso es todo. Algo importante que debemos tener en cuenta si queremos conseguir nuestros objetivos deportivos es la salud de nuestra boca.. Mantener una cierta regularidad física es beneficioso para nuestro organismo, pero también para nuestros dientes y encías, ya que debemos recordar que la salud de nuestro organismo empieza por nuestra boca. Pero, al mismo tiempo, también hay que tener en cuenta que es algo que puede llegar a ser peligroso si no lo hacemos bien.

Salud bucal, salud general

Probablemente nos haya escuchado decir esto a los dentistas muchas veces. Las complicaciones que pueden resultar de enfermedades de los dientes y las encías pueden derivarse del resto del cuerpo., y no solo si padeces patologías previas. Tomemos un ejemplo muy común al volver a hacer deporte después de un largo período de tiempo. En estas ocasiones los calambres y molestias musculares y articulares son una constante, ¿no? Pues si sufres de infecciones dentales o periodontales, estas molestias pueden ir más allá si tu higiene bucal es de libro.

Las bacterias se transfieren fácilmente a la sangre, por lo que es tan importante mantener la boca limpia., porque pueden ‘viajar’ desde nuestra boca a nuestro cuerpo, agravando el dolor o molestias en zonas del cuerpo que aparentemente pensabas que no se podían conectar.

Por ello también es muy habitual que suframos un mayor cansancio, en ocasiones incluso mayor del que inicialmente atribuiríamos a la intensidad de nuestro entrenamiento. Cuando eso suceda, debemos tener esto en cuenta. la mala salud bucal puede haber debilitado nuestro sistema inmunológico y sentir que tenemos algo de fatiga crónica esto facilita que suframos contracturas, inflamaciones e incluso frustración en pleno entrenamiento al ver que no somos capaces de correr tan rápido como quisiéramos, saltar alto o levantar tanto peso.

Aumento progresivo de la intensidad

Si, incluso a nivel amateur, eres un atleta, sabrás que nunca puedes esperar pasar de cero a cien en un instante. Ya sea por tiempo de inactividad -como está pasando mucho ahora en España tras el parto- o porque empezamos a practicar un deporte o una modalidad nueva para nosotras, la paciencia es algo de lo que tenemos que armarnos.

Ya hemos visto que las infecciones de dientes y encías pueden agravar lo que parecen molestias menores asociadas con el ejercicio, pero en nuestra boca Las posibilidades de desarrollar caries también aumentan significativamente. si pretendemos llegar a un nivel que hoy no es posible.

¿Cómo? Porque el sobreesfuerzo en el entrenamiento nos lleva a respirar por la boca, lo que produce sequedad, además de deshidratación y estrés asociado a la competencia. Esos momentos de máxima intensidad también nos llevan a apretar mucho los dientes, lo que los desgasta y los vuelve más sensibles, lo que puede derivar en bruxismo. Y, si vamos a suplir nuestra falta de ritmo con bebidas isotónicas, zumos envasados, batidos o una mayor ingesta de hidratos de carbono, sabemos de antemano que pueden provocar hipersensibilidad y controlar el esmalte dental.

Si quieres prevenir la aparición de caries en el deporte, mejor:

  • En ti hidratación puedes encontrar agua mineral y, si te gustan las bebidas isotónicas, estas son bajas en azúcar y de bajo potencial cariogénico.
  • Incluye productos específicos para prevención de caries y erosión dental en tu higiene bucal.
  • No dejes de visitar a tu dentista.